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01/01/2008
Objetivo: un cerebro siempre a punto.

No es ciencia ficción. Es un milagro que ya está al alcance de cualquiera: el cerebro puede rejuvenecer. Es más, nunca es tarde para empezar. Como cualquier músculo, basta con estimularlo adecuadamente.
El neurólogo norteamericano Fred Gage ha cambiado nuestra visión sobre el cerebro. Y todo gracias a un experimento con ratones. El científico se limitó a instalar a sus roedores en una casa nueva. En vez de estar solos en una triste jaula, ahora los animales podían vivr en sociedad, compartir con otros un espacio más grande y disfrutar con túneles, ruedas y pelotas.
Al cabo de dos semanas, los animales conseguían, por ejemplo, encontrar la salida de un laberinto en menos tiempo. Pero más emocionante fue el fenómeno que Gage descubrió en sus cerebros: se formaban nuevas neuronas.
Aquello supuso la muerte de un viejo dogma. Hasta ese momento, la ciencia estaba convencida de que el cerebro de un mamífero sólo crece durante la infancia. A partir de ese momento comenzaba una degeneración inexorable. Las neuronas morían, los vasos sanguíneos se esclerotizaban y las conexiones cerebrales se deterioraban. Pero el descubrimiento de Gage demostró lo contrario: el cerebro puede rejuvenecer. Para conseguir este milagro, la materia gris sólo necesita una cosa: estimulación.
El cerebro se pude ejercitar como si de un músculo se tratase y este descubrimiento ha traído aparejado el nacimiento de un término mágico: la neuroplasticidad. Así es como llaman los científicos a la capacidad de cambio y adaptación del cerebro. El nacimiento de nuevas neuronas es sólo uno de los muchos recursos con los que cuenta el cerebro para transformarse continuamente. Cada vez que aprendemos algo se produce un cambio en su estructura interna: se refuerzan algunas conexiones neuronales o incluso nacen otras nuevas. De esta forma se construye una red en la que se almacena todo lo que recordamos.
El crecimiento cerebral comienza antes del nacimiento y nunca termina. Por eso, un cerebro, no importa la edad que tenga, es más hábil cuanto más se utilice. Poner en forma la mente es algo tan factible como mejorar la fuerza o la resistencia de los músculos. Se puede empezar con simples acertijos y tareas sencillas.
El semanal (del 30 de Diciembre al 5 de Enero de 2008)
